CLUB ESTUDIANTIL DE ALUMNOS

Club de Estudiantes Alumnos de Psicología virtual dedicado a los alumnos de la facultad de Psicología UNR, libres y regulares, de todos los años de la carrera.


    Descartes, Hume, Kan. Trabajo final.

    Comparte

    Brunn.
    Admin

    Mensajes : 170
    Fecha de inscripción : 17/12/2010
    Edad : 25
    Localización : Salto, Buenos Aires

    Descartes, Hume, Kan. Trabajo final.

    Mensaje  Brunn. el Vie Dic 17, 2010 10:45 am

    Descartes, Hume y Kant

    Del racionalismo y el empirismo a su síntesis en el constructivismo



    Las ideas de Descartes guardan gran relación con la época en la que le tocó vivir: se sitúa en el renacimiento, consecuencia de la crisis del siglo XIV que significó el fin del feudalismo y el comienzo del mundo burgués. Surge una crisis social por epidemias de peste. La gente se refugia en los burgos: la población se concentra en ellos, se reduce la mano de obra para la agricultura y el antes señor feudal se ve obligado a comprar la mano de obra. La nobleza se devalúa, y el hombre comienza a pensar entonces que la condición social es un producto que hay que ganar. Hacia el siglo XV surge una revolución tecnológica, de la mano de inventos tales como la brújula, el telescopio, la pólvora y la imprenta, y con ellos florecen las nuevas industrias, al tiempo que de forman nuevos mercados en África y con el descubrimiento de América. Todos estos cambios desatan consecuencias económicas, políticas e ideológicas, pero lo que más nos interesa para tema a tratar es el cambio de la actitud del hombre frente al mundo. Aparece el naturalismo, que valora la naturaleza y la vida sensible. Se dinamiza el trabajo para poder luego gozar de la naturaleza. Se piensa en la muerte como un proceso que iguala a todos los hombres, y antes de ese final debemos gozar lo máximo posible de la vida. La fama será la forma de sobrevivir tras la muerte en el renacimiento. La cultura se descristianiza, la suerte guía al hombre y el azar vuelve a ocupar un lugar importante.

    La persona se valoriza: la vida no es seguir un modelo, como el del cristianismo, sino afirmar la propia personalidad. En síntesis, el núcleo ideológico del renacimiento es el humanismo, que se centra en el hombre y tiene en él su finalidad (es antropocéntrico y antropotélico). Entra en juego la consideración del hombre como un ser capaz de hacer el bien por si mismo, y que es autónomo, elige libremente su destino



    Es en este contexto que surge la figura de Descartes: se había planteado una ruptura con la filosofía medieval, pero no había surgido aún una nueva forma de entender la verdad. Había surgido una tendencia al escepticismo, que él trata de romper.

    La religiosidad del período anterior estaba ya sumida en una gran crisis, y la garantía de las certezas para este pensador no provenía del pensamiento divino, sino que derivaba de la mente humana.

    Los cambios en la sociedad implicaban la necesidad de elaborar un conocimiento acorde a las nuevos tiempos. Descartes piensa que los silogismos de Aristóteles, utilizados hasta la época, no permitían avanzar y crear.



    Su filosofía hace mucho hincapié en la relación entre la mente humana (CC), la razón y el entendimiento, con la naturaleza vista como un mecanismo (ya no como un organismo, como antes se concebía). Un mecanismo posee componentes materialmente homogéneos entre sí, con interacción de fuerzas externas a ellas. El método más adecuado para estudiar la naturaleza será entonces el matemático, a través de la geometría analítica que él crea. Pero antes de conocer la naturaleza, debemos conocer nuestra propia razón, para saber cuán fiables serán nuestros conocimientos. Este estudio sobre la razón lo realiza a través de sus meditaciones, planteando la duda sobre todo conocimiento, aquellos sensibles, aquellos racionales, y llegando a la salida del escepticismo a través de la primera certeza indudable: el cógito: aquello que busca comprender el orden racional del mundo. El pensar determina al ser. Puedo dudar de todo, pero nunca de que pienso: es la condición de existencia. Estamos compuestos de res cogitant y res extensa, siendo la primera pura libertad de pensamiento, sólo condicionada por el contenido de las ideas innatas que nos provee un Dios racional, y la segunda pura pasividad ante las leyes de la física, ligada al espacio, el mundo de los cuerpos. Las impresiones sensoriales, no pertenecen al yo, porque lo que constituye al hombre es el alma, y por consiguiente no nos llevan a verdades. Por ello hablamos de Descartes como racionalista: Todo el conocimiento verdadero proviene de la razón, y Dios, causa innata en nosotros, es el fundamento metafísico del orden racional del mundo, y la razón de ser que nos permite el conocer. A través de estas conclusiones, elabora un método para producir verdades.



    IDEAS: Innatas, facticias, adventicias.

    CONTENIDO DE LAS IDEAS: formal, objetivo

    SUSTANCIA: Pensante finita, material, sustancia pensante infinita



    Enjuiciar es para Descartes, simplemente unir ideas sujeto con ideas predicado.





    HUME critica a los racionalistas, como Descartes, bajo el supuesto de que la razón no tiene por sí misma fundamento y que funciona a partir del supuesto. Por lo tanto, sólo consideran válidos los conocimientos adquiridos por la experiencia. Lo sensible es el límite de todo lo que podemos conocer. Entiende por Idea todo aquello que es objeto de conocimiento. Admite un subjetivismo del conocimiento y sostiene que no conocemos realmente la realidad, sólo las ideas sobre ésta. Afirma que nuestro conocimiento se basa en impresiones, adquiridas mediante los sentidos, e ideas, copias o representaciones de las impresiones. Por lo tanto, una idea será “verdadera” cuando pueda vincularla con las impresiones correspondientes, que de todos modos serán más intensas e inmediatas.

    Entonces no tenemos certezas sobre ideas futuras, porque no contamos aún con las impresiones correspondientes. Podemos hacer predicciones, basadas en la causa-efecto fundamentada por una sucesión de impresiones anteriormente repetidas, pero no es comprobable que vuelvan a resultar de la misma manera.

    Al no tener impresión, del YO, DIOS, o EL MUNDO, no podemos tener certeza de que existan.

    No podemos percibir la esencia de un objeto, su sustancia. Un objeto no es la suma de sus cualidades sensibles, y sin embargo imaginamos que hay una estructura, igual para todos los objetos de la misma clase, que les da unidad y es la causa de sus cualidades sensibles.

    Hume no acepta las nociones de idea y casualidad, por lo que concibe como indemostrable la existencia de la sustancia.



    Hace una distinción entre dos modos de conocimiento:

    * Relaciones entre hechos: se expresan mediante juicios sintéticos: lo que se predica del sujeto no está contenido en él.
    * Relaciones entre ideas: Se expresan mediante juicios analíticos: lo que se predica del sujeto está contenido en el concepto mismo.



    Todas las ciencias formales (lógica, matemática) están formadas de juicios analíticos. Siendo que rechaza las sustancias y el principio de casualidad (asignar a todo efecto una causa), sólo podemos captar la continuidad de las impresiones a través de la memoria, y conocer fenómenos que no mantienen entre sí una conexión real. La ciencia de la casualidad es negada, y reducimos nuestro conocimiento de la realidad a meras impresiones aisladas (fenomenismo).





    INMANUEL KANT comienza a dudar del valor de la razón al leer a Hume, se preocupa por los límites de ésta. Procede a un estudio de cómo es posible la construcción de la ciencia, reflexionando sobre el problema de las relaciones de la razón con la realidad. Su teoría constituye una síntesis entre el racionalismo y el empirismo.

    Fue el máximo representante de la Ilustración, movimiento cultural europeo que se desarrolló –especialmente en Francia e Inglaterra– desde principios del siglo XVIII hasta el inicio de la Revolución francesa. Fue denominado así por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la razón. El siglo XVIII es conocido, por este motivo, como el Siglo de las Luces.

    Los pensadores de la Ilustración sostenían que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y construir un mundo mejor. La Ilustración tuvo una gran influencia en aspectos económicos, políticos y sociales de la época.

    Una de las preguntas que se hace kant es “¿qué puedo conocer?”

    Distinguió 2 grandes facultades dentro del conocimiento humano.

    * La sensibilidad: es pasiva, y se limita simplemente a recibir impresiones sensibles (como las “Impresiones” de Hume). Para Kant, todo conocimiento proviene de la experiencia, pero no necesariamente proviene de ella. Hay dos tipos de condiciones que hacen posible la relación entre el sujeto y el objeto de conocimiento:
    o Condiciones empíricas: aquellas que hacen posible la sensibilidad, y que poseen un carácter concreto, práctico e individual
    o condiciones universales, siendo éstas el espacio y el tiempo

    Dice que ambas son fomas a priori de la sensibilidad, e intuiciones puras. Formas en tanto que no son el producto ni el contenido de impresiones concretas, sino que son la manera en que nosotros percibimos. A priori, en tanto que son independientes de la experiencia y necesarias para ordenar los hechos y posibilitar la experiencia; e intuiciones puras en tanto que distintas a las impresiones y las ideas o conceptos. No son impresiones ya que toda impresión es a posteriori (mientras que las intuiciones son a priori), ni conceptos porque carecen de contenido, son en cierta forma indefinidas y sin características (ya que no todos los individuos tienen la misma noción de espacio y tiempo)

    Pero Kant no se limita a la reducción al fenomenismo que realiza Hume. Plantea como segunda facultad del conocimiento:

    * El entendimiento: es activo y puede generar 2 tipos de ideas o conceptos: Conceptos puros, ideas independientes de la experiencia; y conceptos empíricos, obtenidos a partir de ella. Dentro de esta modo distingue entre el entendimiento propiamente dicho (facultad de realizar juicios que unifiquen impresiones sensibles en conceptos), y la razón, (facultad de entrelazar juicios mediante razonamientos). Gracias al entendimiento, podemos comprender la multiplicidad de impresiones sensibles que se dan en el espacio y el tiempo. SI no pudiésemos unificarlas o referirlas a un concepto no podrían ser comprendidas. Es en los juicios donde referimos las impresiones a un concepto.



    El concepto de que el entendimiento es activo coincide con el concepto cartesiano de la Res cogitant como pura libertad. Los conceptos puros o categorías guardan relación con las “ideas innatas” de las que habla Descartes

    Analiza el conocimiento humano a través de juicios, pero esos juicios consisten en la unificación, a través de conceptos, de múltiples impresiones sensibles, no de ideas (copias de impresiones, impresiones procesadas mediante) Difiere con esto en parte de lo que plantea Hume, pero mantiene la división planteada por él entre juicios analíticos y sintéticos, y añade los juicios a priori (cuya verdad es independiente de la experiencia, y son universales y necesarios) y a posteriori (cuya verdad depende de la experiencia, y por tanto nunca pueden ser universales y necesarios). Concibe como necesarios para la ciencia a los juicios sintéticos a priori, independientes de la experiencia, universales y necesarios, por ser a priori; y que añaden algo nuevo al contenido del concepto por ser analíticos.



    Los conceptos se dividen en:

    Conceptos empíricos: que son a posteriori.

    Conceptos puros o categorías: que son a priori, independientes de la experiencia. Las genera el propio entendimiento. Habrá tantos tipos de categorías como unificación de impresiones sensibles, es decir como tipos de juicios:

    Criterios para distinguir tipos de juicios:

    * Cantidad: Universales, particulares y singulares
    * Cualidad: Afirmativos, negativos, e indefinidos
    * Relación: Hipotéticos, categóricos, y disyuntivos
    * Modalidad: problemáticos, asertóticos y apodícticos

    Encontramos una relación entre su planteo de los juicios, y los accidentes de la materia planteados por Aristóteles: Si bien este último los planteaba como una propiedad de los objetos y el primero como una cualidad propia de nuestra capacidad de comprender, en definitiva refieren a una abstracción construida para enumerar distintos aspectos evaluables.

    Respecto de las matemáticas, Kant opina que son posibles porque tenemos intuiciones puras: Espacio y tiempo. Como el espacio y el tiempo son universales y necesarios, podemos formular juicios a priori acerca de ellos, y aplicar esos juicios a objetos diferentes, por lo que nuestro conocimiento es extensivo y los juicios generados son sintéticos. Por lo que podemos formular juicios sintéticos a priori en las matemáticas, y por ende son posibles como ciencia.


    Fuente: EPEC.
    Autor del resumen: Tania Alvarenga.

      Fecha y hora actual: Sáb Oct 21, 2017 6:42 am