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    El poder psiquiátrico. Faucault.

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    Brunn.
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    El poder psiquiátrico. Faucault.

    Mensaje  Brunn. el Vie Dic 17, 2010 10:53 am

    El poder psiquiátrico – M. Faucault



    En nuestra sociedad existe algo que podríamos llamar poder disciplinario, una modalidad mediante la cual el poder político y los poderes en general logran tocar los cuerpos. Es una modalidad determinada, muy específica de nuestra sociedad, de lo que podríamos denominar contacto sináptico cuerpo-poder. Ese poder disciplinario tiene una historia, no existió siempre; va desde la Edad Media hasta nuestros días. Se constituyó dentro de las comunidades religiosas y se trasladó, transformándose, hacia las comunidades laicas. Los puntos históricos y simbólicos del surgimiento y la instalación definitiva del poder disciplinario en la sociedad son El Panóptico de Bentham y el enfrentamiento de Jorge III y sus servidores.

    Podemos oponer el poder disciplinario al poder de soberanía. ¿Qué es el poder de soberanía? Es una relación de poder que liga al soberano y al súbdito según un par de relaciones asimétricas. Por lado la sustracción y por otro el gasto. El soberano sustrae productos o servicios y los reatribuye ofreciendo un gasto. En segundo lugar la relación de soberanía siempre lleva la marca de una anterioridad fundadora. La relación de soberanía siempre mira hacía atrás, hacía algo que la fundó. Y siempre se reactualiza a través de gestos, rituales, etc. El hecho de que toda reacción de soberanía se funde en una anterioridad y se reactualice a través de una serie de gestos más o menos rituales se debe a que es frágil y susceptible de caducidad, de ruptura. Tercer característica de las relaciones de soberanía: no son isotópicas. Se entrecruzan, se hace imposible establecer entre ellas un sistema tal que la jerarquía sea exhaustiva y planificada. Carece de una medida común; son heterogéneas entre sí. Los elementos que implica no son equivalentes. La relación de soberanía es una relación en la cual el elemento-sujeto no es tanto un individuo. La relación de soberanía se aplica a multiplicidades que están por encima de la individualidad corporal. En una relación de soberanía, lo que llamaré la función sujeto se desplaza. Si consideramos la cima veremos en ella la individualización que no encontramos abajo. La individualidad del soberano está implicada por la falta de individualización de los elementos a los cuales se aplica la relación de soberanía. El rey debe ser un individuo con cuerpo pero es preciso que ese cuerpo no perezca con la singularidad somática del monarca, es necesario que la monarquía permanezca.

    Al poder disciplinario podemos oponerlo casi termino por término a término con el poder de soberanía. En primer lugar no hay dualismo ni asimetría. Implica no una sustracción del producto sino una captura total o en todo caso una captura exhaustiva del cuerpo; es una captura del tiempo en su totalidad y no del servicio. El poder disciplinario no es discontinuo; implica un procedimiento de control constante. Uno esta perpetuamente bajo la mirada de alguien o en situación de ser observado. El poder disciplinario no tiene referencia a un acto, un acontecimiento o un derecho originario, este poder se refiere a un estado termina u óptimo. Mira hacia el momento en que todo funcione por si solo y la disciplina se haya convertido en un hábito. Tenemos una polarización genética y una gradiente temporal lo inverso de esa referencia de anterioridad. Para que la disciplina sea de esa manera permanente es necesariamente obligada a utilizar un instrumento, la escritura. Ante todo, para verla por la anotación y el registro de todo lo que ocurre; a continuación, para transmitir la información de abajo arriba a lo largo de la escala jerárquica, y por último, para poder mantener siempre accesible esa información y asegurar así el principio de la omnivisibilidad. Que es la segunda gran característica de la disciplina. La visibilidad continúa y perpetua así garantizada por la escritura tiene un efecto importante: la externa prontitud de la reacción del poder de disciplina permitida por esta visibilidad que es constante en el sistema disciplinario. Este segundo aspecto del poder disciplinario que podría llamar carácter panóptico, la visibilidad absoluta y constante que rodea el cuerpo de los individuos. La tercera característica del dispositivo disciplinario es que es isotópico o al menos tiende a la isotopía. Cada elemento tiene su lugar determinado. Los diferentes dispositivos disciplinarios deben poder articularse entre sí. En el sistema disciplinario, el principio de distribución y clasificación de todos los elementos implica necesariamente un residuo; siempre hay, entonces, algo “inclasificable”.

    El punto contra el cual van a chocar los sistemas disciplinarios que clasifican serán los elementos que no puede clasificarse, el que escapa a la vigilancia, lo inasimilable. La existencia necesaria de los residuos va a ocasionar la aparición de sistemas disciplinarios complementarios para poder recuperar a esos individuos.

    El principal efecto del poder disciplinario es lo que podríamos llamar la modificación exhaustiva de las relaciones entre la singularidad somática el sujeto y e individuo. En la cima la función individual debe desaparecer. Un sistema disciplinario está hecho para funciona por sí solo. El sistema disciplinario implica una individualización fuerte en las bases. En el poder disciplinario la función sujeto se ajusta exactamente a la singularidad somática. El poder disciplinario fabrica cuerpos sujetos porque ajusta la función sujeto a la singularidad somática por intermedio de un sistema de vigilancia y escritura o un sistema de panoptismo pangráfico que proyecta por detrás de a singularidad somática, como su prolongación o su comienzo, un núcleo de virtualidades, una psique, y establece la norma como principio de partición y la normalización como prescripción universal para todos esos individuos así constituidos.

    Lo que debemos llamar “individuo” es el efecto producido, el resultado de esa fijación, por las técnicas que les he indicado, del poder político a la singularidad somática.

    El individuo aparece dentro de un sistema político poruqe la singularidad somática se convirtió en portada de la función sujeto. El individuo se constituyó en la medida en que la vigilancia ininterrumpida, la escritura continua y el castigo virtual dieron marco a ese cuerpo así cautivo y le extrajeron una psique; y el hecho de que la instancia normalizadota distribuyera, excluyera y retomara sin cesar ese cuerpo-psique sirvió para caracterizarlo.

    El individuo es, por obra de mecanismos, sujeto normal, sujeto psicológicamente normal y, por consiguiente, la desubjetivicion, la desnormalización, la despsigologización implican la destrucción del individuo.

    También hay que ver la constitución del individuo a partir de determinada tecnología de poder. Tenemos al individuo jurídico tal como aparece en esas teorías: el individuo como sujeto abstracto, definido por derechos individuales. Y por debajode ello, tenemos el desarrollo de toda una tecnología disciplinaria que puso de manifiesto al individuo como realidad histórica, como elemento de la fuerzas productivas, como elemento de las fuerzas políticas y ese individuo es un cuerpo sujeto, atrapado en un sistema de vigilancia y sometido a procedimientos de normalización.

    El discurso de las ciencias humanas tiene precisamente la función de hermanar, acoplar al individuo jurídico y al individuo disciplinario.

    Hombre: imagen remanente de una oscilación entre el individuo jurídico, que fue sin duda el instrumento mediante el cual la burguesía reivindicó el poder en su discurso, y el individuo disciplinario, que es el resultado de la tecnología utilizada por esa misma burguesía para constituir al individuo en el campo de las fuerzas productivas y políticas. De esa oscilación entre el individuo jurídico, instrumento ideológico de la reivindicación del poder y el individuo disciplinario, instrumento real de su ejercicio material, de esa oscilación entre el poder que se reivindica y el poder que se ejercer, nacieron la ilusión y la realidad que llamamos Hombre.


    Fuente: EPEC.
    Autor del resumen: Aldana Carusso.

      Fecha y hora actual: Sáb Oct 21, 2017 6:41 am