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    El signo lingüístico y la filosofía del lenguaje. Voloshinov.

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    Brunn.
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    El signo lingüístico y la filosofía del lenguaje. Voloshinov.

    Mensaje  Brunn. el Vie Dic 17, 2010 11:15 am

    Voloshinov comienza con un análisis crítico al objetivismo abstracto, ya que éste último no atribuye realidad material concreta al sistema de la lengua. Si bien el sistema se expresa en objetos materiales (signos), en cuanto es sistema de formas normativamente idénticas tiene realidad sólo en su carácter de norma social.

    El objetivismo siempre pone de relieve que el sistema de la lengua es un hecho objetivo exterior e independiente de cualquier conciencia individual. En realidad, dice Voloshinov, representado como sistema de normas inmutables, idénticas a sí mismas, sólo puede ser percibido así por la conciencia individual.

    Para Voloshinov si se observa a la lengua de un modo objetivo, no descubrimos ningún sistema inerte de normas idénticas a sí mismas, sino que nos encontramos presenciando la generación incesante de normas lingüísticas. La lengua aparece como una corriente incesante de transformación. No permite descubrir en ningún momento en que se pudiera construir un sistema sincrónico, ya que éste no corresponde a ningún momento real en el proceso histórico de transformación. Un sistema sincrónico no es una entidad real.

    Un sistema sincrónico existe solo desde el punto de vista de la conciencia individual que pertenece a un grupo lingüístico particular en un momento histórico particular.

    Si se afirma que la lengua, con respecto a la conciencia individual, es un sistema de normas inmutables, que ese es el modo de existencia de la lengua para cada miembro de cualquier comunidad lingüística, con esto se expresa una relación totalmente objetiva (entre conciencia subjetiva – sistema de normas objetivas).

    La conciencia subjetiva del hablante no opera de ningún modo con la lengua como un sistema de formas normativamente idénticas.

    El sistema de la lengua es un producto de reflexión sobre la lengua, un tipo de reflexión que no realiza la conciencia del hablante nativo y que no se produce con el propósito inmediato de hablar.

    El hablante no valora aquel aspecto de la forma que es invariablemente en todas las circunstancias en que se usa; sino el aspecto de la forma lingüística que le permite convertirse en un signo adecuado a las condiciones de la situación concreta y determinada. Lo que al hablante le interesa de la forma lingüística no es su carácter de signo estable – autoequivalente, sino su carácter de signo adaptable – siempre cambiante.

    ¿Pero el hablante no tiene que tomar en cuenta el punto de vista del receptor?

    La tarea de la comprensión no consiste en reconocer la forma usada, sino en comprenderla en un contexto concreto particular, en entender su significado en un enunciado particular, es decir, consiste en comprender su novedad y en reconocer su identidad.

    El proceso de comprensión no se debe confundir con el proceso de reconocimiento. Solamente puede comprenderse un signo; se reconoce una señal; esta es un medio técnico para indicar un objeto fijo y definido.

    A la conciencia lingüística del hablante y del oyente que comprende, en la práctica viva del hablante, le interesa a la lengua como un conjunto de posibles contextos de uso para una forma lingüística particular. Las palabras siempre están llenas de contenidos y de significado tomadas de la conducta o de la ideología.

    La lengua es inseparable de su contenido ideológico o conductal.

    Si deificamos la forma lingüística divorciada de su contenido ideológico como hacen los representantes del objetivismo abstracto, terminamos tratando con una señal y no con un signo lingüístico. El divorcio de la lengua de su contenido ideológico es uno de los errores más serios del objetivismo abstracto.

    El significado de una palabra es totalmente determinado por su contexto. Hay tantos significados para una palabra como contextos para su uso.



    El objetivismo abstracto, al tomar al sistema de la lengua y considerarlo como lo esencial de los fenómenos lingüísticos, desechó al acto del habla como algo individual. Para el subjetivismo individualista lo esencial es el acto del habla, el enunciado.



    Critica a Saussure:

    * No se puede pensar a la lengua separada del habla.
    * Lengua:

    - entidad subjetiva

    - entidad real e histórica





    Relación entre lenguaje y realidad



    Saussure – Jakobson

    Voloshinov – Benveniste - Oriechioni



    La relación entre el lenguaje y la realidad es natural (reflejo fiel de la realidad).

    Significación: cada persona tiene un significado que es directo. Existe la verdad.

    Objetividad.

    La relación entre el lenguaje y la realidad es cultural.

    Simbolizar: las palabras no son un reflejo de la realidad, sino que son una creación cultural.

    No existe la verdad de las palabras. Las palabras son verosímiles de la realidad.

    Relación entre significados.




    Fuente: EPEC.
    Autor del resumen: Yolanda Mulka.

      Fecha y hora actual: Miér Nov 22, 2017 1:03 pm